
Perdóname por el beso que te di,
en tus ojos mis besos se perdieron
y a pesar de bofetón que recibí,
mis labios te confundieron.
Te di la espalda…
y me fui a buscar bocas al azar.
Al marcharme una sonrisa tímida dejaste,
mi beso sincero marcó el sendero
para volver a intentar algo.
Sentado en la barra del bar
bebiendo un trago la mirada comenzó
a re-ojear buscando un cuerpo de mujer.
Una dama se acerca bailando
con un meneo coqueto
y la invito al gueto etílico.
me dice:
-¿Qué te anda ocurriendo?- me pregunta
en un bache de silencio
-¡Mujeres! - respondí riendo.
Ella, al mirarme, suspira.
Su figura femenina me hizo recordar,
una espina por la que no debía lagrimear.
De lejos y de fondo mirando con asombro,
ahí estabas tu, mi señorita de cara bonita.
Con tu esencia tan elegante caminaste hacia delante
y cual actriz de telenovela me hiciste una escena.
-¿Y el beso que me diste...
lo cambias por esta imagen triste?
Buscando la salida
te fuiste presumida.
Llorando en la esquina
como lucifer en su guarida, te encontré.
-¿¡Por qué me haces esto!? ¡Vete te detesto!
Sin dar explicación, opté por la marginación,
sin dudar… quité de mis ojos tu corazón.
Si sin ti me celabas, no quería imaginar junto a ti a lo que apelabas.
Franco Tripelli.
fines de julio de 2007.
fran este esta zarpado..
ResponderEliminarSiento que lo que siento alguien sabe explicarlo con las palabras justas y del modo correcto...
segui asi...me gusta leerte =)
besos
alejandrina
al finnnnnnnnnnnn jajajajaja
ResponderEliminaryo de nuevo