mayo 13, 2015

Teléfono descompuesto.

Los de afuera ven y hablan,
el de al lado está y escucha.
Todo estaba dicho, nada estaba hecho:
El que más piensa, menos siente.

Llegó el estallido del fin,
hacían mucho ruido los teléfonos descompuestos;
gritaban, y yo, nunca tuve línea.
Le fueron con cuentos, y se olvidó la historia.

Nunca me cargué
el despecho de una mujer en las caderas,
siempre en los hombros.

¡Todos los hombres son iguales! decía.
¡Caramba! pensaba yo,
ninguno hubiera tolerado ser su Hombre,
mientras ella no era mi Mujer.

Pero en fin, no importa, ya pasó…
mi mundo es de puerta giratoria:
así como a nadie obligo entrar,
a nadie obligo quedarse.

Me invitó a cenar corazones,
y quedé pagando la cuenta.
Pero… siempre es más cara
la factura del teléfono descompuesto:
Hay personas que les cuesta más decir "Chau"
que "Electroencefalografista".

Franco Tripelli

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